Sobre ‘Después’, mi primera novela (publicada)

Después’ será mi primera novela. Su publicación está prevista para el mes de marzo del próximo año, a cargo de la Editorial 2IX.

No os voy a mentir: escribir ‘Después’ no ha sido un proceso fácil. ¿Por qué? Pues porque aborda un tema tremendamente difícil: el suicidio en la adolescencia.

El suicidio en la adolescencia: un tema necesario

Trabajo en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, un centro pediátrico en el que cada semana ingresan chicos y chicas por ideas o intentos autolíticos. Esta realidad me impacta profundamente. ¿Qué es lo que hace que tantas personas jóvenes piensen e incluso intenten poner fin a sus vidas?

Explorar esta pregunta fue una de las razones principales por la que quise escribir ‘Después’. Me interesó hacerlo como profesional, pero también como padre de dos adolescentes.

El suicidio es un acto individual, pero tengo clara una cosa: se trata de una decisión individual ejecutada en un marco comunitario. Por esta razón, construir una sociedad en la que ninguna persona decida causarse la muerte con el fin de acabar con su sufrimiento es un asunto colectivo.

Nos guste o no, somos tribu: instituciones públicas, centros educativos, profesionales del ámbito social y de la salud, familias e incluso cada uno de nosotros como miembros de la comunidad a la que pertenecemos podemos contribuir a crear un entorno preventivo y protector de ese deseo de vivir con el que todas las personas nacemos.

Tan necesario como complicado

Si de un tema tan importante se habla tan poco, no es casualidad. Es un tema complicado en el que da mucho respeto entrar. Por un lado, porque vivimos en una sociedad en la que la muerte es tabú y da grima hablar de ella (como bien sabéis, este no sería mi caso), y por otro, y este a mí sí me ha removido, es que uno, al hablar del suicidio adolescente, teme hacer daño.

Sí, lo reconozco. Publicar ‘Después’ me da miedo, sobre todo, porque se trata de la historia de un suicidio consumado. A lo largo de estos meses, he revisado varias veces el manuscrito con una mirada de ‘reducción de riesgos’. Además, he escrito una nota previa, y, con Carles Alastuey, de Desprès del Suicidi – Associació de supervivients estamos trabajando en una guía de recursos y en una guía didáctica para padres, madres e institutos.

Creo honestamente que la novela debería tener un efecto positivo, ¿pero qué pensarán y sentirán realmente quienes la lean una vez se publique? Como me dijo Anna, una persona superviviente de suicidio, después de leer el manuscrito: ‘prepárate, porque encontrarás de todo, quien piense una cosa y quien piense la contraria’.

¿Y por qué hablas entonces de un suicidio consumado?

Esta es una pregunta que tiene mucho sentido. La respuesta es que, en el momento de ponerme a escribir la novela, yo sabía que también quería mostrar en ella algunas de mis hipótesis sobre lo que intuyo que sucede cuando morimos, un tema de interés universal. Y esto es especialmente relevante en el marco de esta historia, porque lo que yo intuyo es que la muerte del cuerpo físico no implica el fin de nuestras emociones y pensamientos.

Esta intuición, que por descontado no puedo demostrar, abre no solo posibilidades narrativas, sino reflexiones y realidades que no podrían haberse dado de ningún otro modo.

Mis deseos para ‘Después’

Después’ ya está en manos de la editorial. Ahora vendrán las revisiones oportunas, el diseño de la portada y la preparación del lanzamiento. En paralelo, finalizaremos la guía de recursos y la guía didáctica, que estarán siempre disponibles en la web alexprats.com.

Un mes después de haber acabado la primeva versión del manuscrito, un amigo de la infancia, con quien había estado cenando tres semanas antes, decidió poner fin a su vida. Le echo mucho de menos, y pienso a menudo sobre las cosas que podría haber hecho y que no hice. Ya nunca podré saber si hacerle sentir más querido y acompañado podría haber cambiado algo.

Ojalá que ‘Después’ sea útil para darnos cuenta, al menos, de una cosa: es mucho lo que podemos hacer, desde el gobierno hasta cada uno de nosotros como miembros de una comunidad, para contribuir a prevenir el suicidio. Porque quien se suicida solo desea matar una forma de vivir, no matar la vida.

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