Alex leyendo The Grace in Dying, de Kathleen Dowling-Singh

¿Por qué escribí ‘Poemario de un moribundo’?

En el año 1998, Kathleen Dowling Singh publicó su libro ‘The Grace in Dying’. En esta obra, la autora nos relata sus aprendizajes después de haber acompañado, a pie de cama, a cientos de personas en el tramo final de sus vidas.

Yo no tuve conocimiento ni de Dowling Singh ni de su obra hasta casi veinte años más tarde. Desde entonces, su descripción de las etapas espirituales que, según sus propias observaciones, transitamos en el final de la vida ha sido una guía fundamental tanto a nivel personal como en mi trabajo como agente de atención espiritual y terapeuta de duelo.

Caos, entrega y trascendencia

Las tres etapas que Dowling Singh describe en su modelo son caos, entrega y trascendencia.

El caos es el desorden y la confusión que experimentamos cuando el edificio que somos se siente amenazado. Sucumbimos al caos cuando se rompe la historia que nos contamos sobre quiénes somos, cuando las narrativas que conformaban nuestra identidad colapsan.

El sufrimiento que provoca el caos no es un error del proceso, sino el motor de una reorganización radical de la identidad. El caos es como un incendio en un bosque: destruye formas, pero libera espacio para que emerja otra forma de ser.

Solo cuando somos capaces de acoger nuestro propio caos, se nos ofrece la llave que abre la puerta hacia la entrega. Esta llave es la aceptación. La aceptación no se alcanza con esfuerzo; al contrario, en la aceptación hay distensión.

Entregarse no es rendición ni resignación. Entregarse es el gesto de tumbarse en el agua mirando hacia el sol después de haber estado nadando contra la corriente. Y entregarse es, por encima de todo, o, mejor dicho, a pesar de todo, comprometerse con el acto de vivir hasta el final.

La entrega no aplana el camino, pero nos permite caminar más ligeros. El dolor no se desvanece, pero adquiere otra perspectiva, ocupa otro lugar.

La entrega no produce la trascendencia, pero crea el espacio para que pueda surgir. Trascendemos cuando aquel edificio que levantamos se disuelve y se produce un movimiento natural de la conciencia.

La trascendencia no es amnesia ni confusión. Es desidentificación; lo que antes me definía, ahora se vuelve superfluo e irrelevante. En la trascendencia hay amplitud y una confianza radical en la que ganamos claridad. Nos soltamos completamente, dejando ir todo aquello que un día pensamos que fuimos.

La trascendencia no es una conquista espiritual, sino abrir el espacio a lo que un día dejamos de percibir, pero que siempre estuvo.

Por qué el trabajo de Kathleen Dowling Singh es tan útil

El modelo descrito por Kathleen Dowling Singh nos proporciona una brújula muy útil para comprender y navegar el proceso que transitamos en el tramo final de la vida. Esta comprensión es fundamental, porque nuestro rol como terapeutas o acompañantes cambia completamente en cada una de las tres etapas.

Además, el proceso caos-entrega-trascendencia no se activa únicamente cuando vemos asomar la posibilidad de la muerte. Este proceso se activa siempre que en la vida transitamos un cambio en el que algo de nosotros o de nuestro mundo muere, como, por ejemplo, la pérdida de un trabajo, el final de una relación, un proceso migratorio o el proceso de duelo tras la muerte de un ser querido.

‘Poemario de un moribundo’

‘Poemario de un moribundo’ es, en primer lugar, un acto de reconocimiento y gratitud hacia Kathleen Dowling Singh. Para mí ha sido un faro fundamental tanto en mi trabajo en el ámbito sanitario como a nivel personal.

‘Poemario de un moribundo’ es también una forma de difundir y compartir las enseñanzas de Dowling Singh con otras personas. Su libro ‘The grace in dying’ nunca fue traducido al español, por lo que el poemario es una vía para contribuir a expandir su mensaje con otro lenguaje: el de la poesía.

Escribir los poemas que componen el poemario ha sido también una forma íntima y bella de explorar mi propia muerte, no solo la posibilidad del final de mi vida, sino todas las muertes que vamos atravesando, muertes que nos van definiendo, cambios que, si los vivimos a conciencia, nos dan la oportunidad de prepararnos para el Gran Cambio.

Si lo pensamos bien, todos somos moribundos: vivimos mientras morimos y morimos mientras vivimos.

Un libro, una ponencia y un taller

‘Poemario de un moribundo’ no es la única forma de compartir las enseñanzas de Kathleen Dowling Singh. A partir del poemario, he preparado una ponencia poética y un taller poético.

La ponencia poética es una sesión de aproximadamente 75 minutos que combina explicaciones sobre el modelo con 12 videopoemas y el diálogo con las personas asistentes.

El taller poético es una sesión de 4,5 horas dirigido al refuerzo de capacidades para el acompañamiento a personas en final de vida, tanto a nivel profesional como en el entorno familiar. Los videopoemas son también lo que articula y aglutina los contenidos del taller.


‘Poemario de un moribundo. Del caos a la trascendencia‘ (Àlex Prats)

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